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Inaugurado el aeropuerto de AMLO

Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

Este lunes 21 de marzo el presidente Andrés Manuel López Obrador inaugura el primero de sus proyectos de infraestructura insignia de su administración: el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA), en sustitución del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que se construía en Texcoco desde la anterior administración federal.

            Para el político tabasqueño cancelar lo que hubiera sido un gran centro aeroportuario, tanto para el servicio de traslado de pasajeros como de carga, fue una de sus banderas proselitistas. Incluso, como presidente electo, impulsó una encuesta popular “patito” para respaldar su decisión y promover su proyecto.

            De acuerdo a sus pretensiones se intenta crear un sistema aeroportuario donde además del AIFA, se remodelaría el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICDMX) para mantenerlo en servicio y, además, se incluiría el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT). Es decir, todos ellos operarían de forma coordinada.

            Para respaldar sus propósitos argumentó que edificar el AIFA resultaría mucho más económico que el NAIM. Probablemente sería cierto, pero de ninguna forma se podrían comparar los servicios ofrecidos entre ambas instalaciones.

            Vayamos por partes. Según López Obrador mientras en el NAIM se invertirían 300 mil millones de pesos (mmp), el costo de AIFA sería de 75 mmp, a los cuales se sumarían 180 mmp por el pago de bonos a empresas involucradas en el proyecto de Texcoco, es decir se tendría un ahorro por 120 mmp.

            Sin embargo, de acuerdo a una investigación del periódico “El Universal”, que no fue ni desmentida ni refutada, a diciembre de 2021 el gobierno federal ha invertido en el AIFA 104,531 mdp, según cifras oficiales, sin contar que para 2022 se aprobaron en el Presupuesto de Egresos federales una asignación por 11,450 mdp más, lo que elevará su costo a 115,981 mdp, por lo tanto entonces existe un sobrecosto de 36%.

            También deberían incluirse la construcción de las vialidades que conectarían al AIFA, como los diferentes sistemas de transporte colectivo, donde existió colaboración de los gobiernos del Estado de México y de la Ciudad de México, por lo tanto son inversiones no contabilizadas directamente en la obra central.

            Pero de ninguna forma se pueden comparar lo que ofrecería el NAIM con el AIFA, ya que el primero ofrecería simultáneamente servicios de carga y de pasaje, donde para éstos últimos contaría con cerca de cien sitios para abordar los aviones y permitiría rápidas conexiones aéreas, mientras que en el segundo apenas tendrá catorce puestos y, en caso de algún transbordo, se requerirá trasladarse al AICDMX o al AIT, por lo cual requerirá invertir tiempo y dinero para viajar entre estas instalaciones.

            Además, tanto las vialidades como los servicios de transporte público inicialmente no operarán al cien por ciento y aunque se han difundido salidas de transportes desde diferentes puntos del Valle de México, los costos por persona podrían llegar a los 180 pesos y los tiempos de traslado no resultan ser precisos pero podrían demorarse más de una hora.

            Según López Obrador, para este lunes, demostrará que desde Palacio Nacional al AIFA se tardará entre treinta y cuarenta minutos, pero para ello saldrá en la madrugada, apoyado por la ayudantía y elementos de policía que abrirán paso. El reto es que haga ese trayecto en el día, en hora pico para que entienda y comprenda el tiempo real de traslado es mucho muy diferente al oficialmente calculado.

            En su mañanera del viernes anunció que también habrá servicio de taxis aéreos mediante helicópteros, pero ¿Cuánto se cobrará por ese servicio? Es decir, será para aquellos que tengan el dinero suficiente para pagarse esas “comodidades”, no para personas comunes.

            Otro comparativo es que mientras en el AICDMX se registran en promedio mil cien aterrizajes y despegues al día, en el AIFA apenas serán ocho vuelos. Por ello, el presidente anunció que para aumentar el número de servicios, las tarifas aplicadas serán más económicas, además ya no se autorizarán mas vuelos y todos los nuevos deberán ser canalizados desde las nuevas instalaciones en Santa Lucía.

            De los vuelos, solo uno será internacional. Volaris conectará con Cancún y Tijuana; Viva Aerobús, con Monterrey y Guadalajara; Aeroméxico con Mérida y Villahermosa; finalmente Conviasa cubrirá la única ruta internacional con Caracas, Venezuela, pero solamente una vez a la semana. Por cierto, esta aerolínea es investigada y ha sido sancionada por el gobierno de Estados Unidos por diversas irregularidades en su operación.

            Por último el hotel instalado en el AIFA aún no ofrecerá servicio porque e encuentra en la fase de equipamiento y carece de los suficientes permisos y autorizaciones oficiales.

            En fin, se podrán dar por inauguradas las instalaciones del nuevo aeropuerto, pero eso no significa que esté totalmente preparado para dar no apenas un servicio regular, ya que para alcanzar el nivel de excelencia se requerirán más semanas, posiblemente meses o años.

            Habrá que estar pendiente de las otras obras impulsadas por el presidente –el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el Tren Transístmico–, que también serian inauguradas en tiempo pero no en forma, es decir incompletas y con múltiples deficiencias.