Vector Visual

Noticias y Producción Audiovisual

Opinión

Futuro de Morena (1)

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Nunca en la historia de México un partido político había tenido tan rápido crecimiento, desarrollo y toma del poder federal como ha sucedido con Morena, originalmente Movimiento de Regeneración Nacional, pero también nunca un instituto político ha entrado también en un grave proceso interno de confrontación interna y de disputa por su control.

            Debe precisarse que si bien Morena se fundó el 2 de octubre de 2011, como un movimiento político y social impulsado por Andrés Manuel López Obrador, como una corriente interna del PRD pero del cual después se independizó para que el 9 de julio de 2014 el Instituto Nacional Electoral le otorgara su registro como partido político nacional.

            La creación de su partido político fue con el propósito de tener un mayor control de ese instituto, ya que ni con el PRD ni con la coalición de partidos que lo impulsaron, había logrado ganar en dos ocasiones las elecciones presidenciales. Para integrar su nuevo instituto político se nutrió con gran parte de la dirigencia y militancia del partido del Sol Azteca.

            Pero no sólo absorbió a simpatizantes sino también acarreó muchos de sus vicios internos, como el hecho de que subsistieran las corrientes internas, conocidas como tribus, que su bien reconocían y respetaban el liderazgo de López Obrador, también se mantuvieron firmes en sus intereses particulares.

            Una vez que López Obrador ganó las elecciones presidenciales, renunció a la dirigencia de Morena y anunció su separación del partido para, según él, gobernar para todos los mexicanos, entonces Yeidckol Polevnsky, la secretaria general del partido quedó en funciones de presidenta nacional.

            La crisis se presentó cuando debía elegirse a una nueva dirigencia nacional, cargo al cual aspiraron la misma Polevnsky, Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional, y Mario Delgado, coordinador de los diputados federales morenistas, entre los más destacados.

            Por diversas circunstancias ese proceso de renovación se había pospuesto hasta que el pasado fin de semana se convocó a un Congreso Extraordinario, donde se eligió como líder interino al diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar, proceso que no fue reconocido por Polevnsky, quien insiste en mantenerse como dirigente nacional y ahora existen dos liderazgos.

            Corresponderá a las autoridades electorales definir al presidente legal, lo cual sin duda afectará los trabajos internos del partido y, de paso, a los proyectos que desea alentar el presidente López Obrador, pero en este punto hago una pausa para concluir mañana.