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Valle de Toluca

En Huichochitlan, San Miguel baja a guiar a los niños difuntos

  • El panteón de San Cristóbal Huichochitlan se llenó de color este fin de semana. No era 1 ni 2 de noviembre, era la fiesta de San Miguel Arcángel, el custodio que, según la creencia del pueblo, baja cada 28 de septiembre a abrir el camino a las almas infantiles.

Por Mauricio Torres.

Desde la víspera, familias enteras llegaron con escobas, cubetas y bultos de cempasúchil para deshierbar y tapizar de pétalos las tumbas de quienes partieron antes de cumplir 10 años.

Miguel Ángel Hernández Peña es uno de los que no falla. Lleva más de cuatro décadas cumpliendo el ritual que heredó de sus padres y que hoy enseña a sus nietos.

«Él es la mano de Dios, quien como Dios. Viene a encaminar a los niñitos que nos visitan desde el 28 de septiembre hasta el 2 de noviembre», dice mientras acomoda flores.

Para esta comunidad otomí de Toluca, el 29 de septiembre no solo es la fecha católica dedicada al Arcángel, es el inicio del reencuentro con los más pequeños. Por eso, además de limpiar las tumbas, se levantan ofrendas donde el pescado no puede faltar y cada fruto tiene un sentido.

«El plátano es como la cabeza de la ofrenda y la manzana representa la manzanita que todos llevamos en la garganta», explica Miguel Ángel.

Afuera, en las calles del pueblo, los caminos de pétalos amarillos marcan la ruta para que los niños encuentren el regreso a casa.