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Opinión

“El Chapo” , el videojuego

Maullidos Urbanos

Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

¿Se imagina a Joaquín El Chapo Guzmán luchar contra un robot policía para proteger a La Tuna, su pueblo natal, en el municipio de Badiguarato, Sinaloa? Resulta difícil de entender pero es cierto, bueno, al menos en un videojuego desarrollado por un grupo de estudiantes mexicanos para pagar sus estudios.

Todo se inició cuando por la pandemia el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) le canceló sus becas a ocho alumnos, por lo que para continuar con su preparación ellos analizaron diferentes opciones y se decidieron a crear el videojuego donde la idea central es que el narcotraficante, actualmente sometido a juicio en Nueva York, protegiera a su comunidad natal de la invasión de alienígenas.

De esa forma crearon el juego titulado Chapo Game, el cual ya se vende en plataformas digitales, el exlíder y fundador del Cártel de Sinaloa debe luchar contra el robot que mantiene el control de su comunidad con la ayuda de drones, para lo cual utiliza pasadizos secretos, escapes en avionetas y autos tendrá para recuperar sus millones y así salvar a su pueblo.

Aclararon que se buscó evitar una propuesta que aliente la violencia o realice una apología del delito, ya que no se toca el tema del narcotráfico y solo utilizan la imagen del Chapo por ser una figura social y ampliamente conocida y se pretende desarrollarlo con un enfoque educativo.

Luis Martínez, joven de 35 años de edad, uno de los creadores del videojuego y representante del grupo de estudiantes, manifestó que “no tiene ningún tipo de violencia, más bien ayudamos al desarrollo de habilidades cognitivas y a una correcta toma de decisiones en los jugadores con las destrezas que debes tomar”.

Detalló que el Chapo “es un personaje posicionado en la mente de todos y lo único que hacemos es la comercialización de ciertos hechos plasmados en un videojuego, no estamos incitando a la violencia ni a que sean narcotraficantes ni mucho menos”.

Los creadores afirman que debido a que la familia es dueña de la marca con el nombre del narcotraficante, su hija Alejandrina Giselle ya habría dado el visto bueno y el consecuente permiso para poder comercializar al videojuego sin problemas legales.

Por todo lo anterior resulta positivo que jóvenes mexicanos no se quedan con los brazos cruzados cuando enfrentan adversidades, al contrario, pueden ser creativos para crear alternativas que les sirvan para alcanzar sus propósitos académicos.