Vector Visual

Noticias y Producción Audiovisual

Opinión

“Democracia” a mano alzada

Maullidos Urbanos
Por: Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

El presidente Andrés Manuel López Obrador, se dice un defensor de la democracia, por ello se postuló en tres ocasiones a la presidencia de la república, siendo hasta 2018 que mediante el voto popular logró ganar ese cargo de elección popular. Esa es una muestra de que confía en la voluntad popular expresada mediante el sufragio para alcanzar cargos de elección popular, ello mediante el arbitrio del Instituto Nacional Electoral quien ha respaldado los procesos federales desde hace casi 30 años, hasta hace poco bajo la denominación de Instituto Federal Electoral.

            Sin embargo, afirma que desde hace 30 años practica la democracia mediante consultas a mano alzada entre la población y, ante las críticas recibidas por ese sistema por considerar que no es democrático ha respondido que lo mantendrá en uso porque a él le agrada.

            Recientemente López Obrador recordó que la primera vez que recurrió a ese sistema fue con el llamado Éxodo por la democracia, para encabezar una marcha desde Tabasco hacia el entonces Distrito Federal, pero ahora, como presidente de la república, ha repetido ese ejercicio en varias ocasiones, entre las más recordadas para cancelar la construcción del Metrobús en la parte correspondiente al estado de Durango de la zona lagunera, hasta llegar a consultar a los periodistas si querían o no conferencia mañanera el lunes 1 de julio.

            No se puede negar que si a él le agrada puede aplicar ese ejercicio las veces que quiera, pero lo que definitivamente no puede ni debe aceptarse es que los resultados de esas consultas se deben reconocer como una decisión final, sino que simplemente deben considerarse como el punto de vista de un sector de la población,

            Una de las principales razones es que en esas reuniones, asambleas, mítines o eventos públicos no asisten todos los implicados, básicamente acuden aquellos afines con el tema o con el orador ya que en caso de asistir los presuntos disidentes entonces resultarán avasallados por la mayoría de quienes se expresan a favor del punto en discusión,

            La democracia a mano alzada es correcta pero para los candidatos, ya que mediante ese recurso presuntamente se pueden conocer lo que la aparentemente la mayoría decide, pero no para quienes ya son autoridades formales, porque ellos tiene una responsabilidad con todos, no solo con quienes los apoyan sino hasta quienes están en desacuerdo.

            Por ello es necesario que para tomar una decisión, la consulta se debe desarrollar mediante sistemas más formales y legales, de lo contrario lo que sin duda generará serán enfrentamientos entre los diversos sectores de la sociedad.