Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio
gatodebarrio57@gmail.com
En la entrega de ayer se comentó que al cumplirse dos años de la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada al FBI, de la licencia a Rubén Rocha Moya para dejar la gubernatura, de los acuerdos de Marina del Pilar Ávila Olmeda, mandataria de Baja California, para revelar “información confidencial” de seguridad nacional, el gobierno mexicano ha intentado crear una cortina de humo con la detención de Ernesto Ruffo Appel, para desviar a la atención pública.
También se mencionó que Rocha Moya no ha tenido un amplio respaldo por parte de sus compañeros de partido, motivo por el cual su principal –y casi única defensa– ha sido de parte de la presidenta Claudia Sheinbaum. En cambio, en el caso de Ruffo –aunque no con la rapidez deseada– sí se han expresado respaldos en su favor, donde destaca una conferencia de prensa y un documento firmado y difundido en redes sociales por el expresidente Vicente Fox y doce exgobernadores panistas a fin de crear un frente de defensa del político detenido.
El respaldo encabezado por el exmandatario fue apoyado por los exgobernadores Alberto Cárdenas Jiménez, Emilio González Márquez, Francisco Ramírez Acuña y Juan Carlos Romero Hicks, de Jalisco; Carlos Medina Plascencia y Miguel Márquez Márquez, de Guanajuato; Marcelo de los Santos Fraga, de San Luis Potosí; Marco Antonio Adame Castillo, de Morelos; Patricio Patrón Laviada, de Yucatán; Ignacio Loyola Vera, de Querétaro; Fernando Canales Clariond, de Nuevo León: y José Guadalupe Osuna Millán, de Baja California.
En el documento se expresa que el exgobernador de Baja California cumple con los requisitos para el arraigo domiciliario y calificaron la detención de Ruffo Appel como un tema policial, por lo que consideraron entonces que él es un perseguido político. Incluso, Fox Quesada afirmó que toda persona tiene derecho a la presunción de inocencia, al debido proceso, a una defensa adecuada y a jueces independientes.
Al defender la honestidad del exmandatario bajacaliforniano, los panistas aseguraron se dijeron dispuestos a «meter las manos al fuego». Concretamente Fox expresó: “Yo meto las manos al fuego por Ruffo, lo hago ahora y lo hago mil veces si es necesario. Lo conozco a desde hace muchísimo tiempo; no solo es un excelente compañero, es una persona íntegra, honesta, responsable… Es evidente este pisoteo y violación a la Constitución y a la ley”.
En respuesta a esta afirmación, la presidenta Sheinbaum ironizó: “no se vaya a quemar” y agregó que el exmandatario estatal es el principal accionista de la empresa acusada por la Fiscalía General de la República de encabezar una red de huachicol fiscal en México, Ingemar.
Después agregó que no es un asunto político y recordó que también se detuvieron a ocho personas más por este caso, relacionadas a la empresa dedicada importar y distribuir combustible para su venta sin reportar su cantidad real para evadir impuestos.
En resumen, con Rocha y Ruffo se manejan dos distintas varas de medición. Mientras al sinaloense se le otorga todo el apoyo oficial posible para evitar ser presentado ante autoridades estadounidenses, al bajacaliforniano se le aplican todas las medidas legales existentes, incluso hasta negarle la presunción de inocencia y llevarlo a una prisión de máxima seguridad.
¿Cómo será el desenlace de los casos de estos políticos? Difícilmente se puede formular un pronóstico, pero de que estos asuntos se mantendrán vigentes por varias semanas, así sucederá, siempre y cuando no aparezca otro morenista implicado en otro problema y sea necesario volver a crear otra cortina de humo.
Por último, sobre la respuesta de Sheinbaum a Fox acerca de meter las manos al fuego por Ruffo, en el caso de la mandataria debe saberlo por experiencia, ya que por defender a políticos impresentables de su partido ella ha resultado más que chamuscada.











