Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio
Y continúa la telenovela de “La tesis plagiada” y, por lo que se ve, dará para mucho tiempo más, ya que existen nuevos elementos de tipo político que así lo indican.
Sucede que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunció la cancelación del Contrato Individual de Trabajo de la profesora Martha Rodríguez Ortiz, quien fungió como asesora de la actual “ministra” Yasmín Esquivel, en la elaboración de su supuesta tesis original para obtener el título de la licenciatura en Derecho.
Tal decisión fue debido a que se le encontraron graves fallas en su desempeño académico y, en particular, como directora de más de 500 tesis profesionales, quien tras admitir haber compartido y proporcionado el proyecto de tesis de un alumno a otro, se le imputo de tener “falta de probidad y honradez.”.
Por supuesto ella actúa como víctima y tras argumentar que sería una injusticia destruir la carrera académica y profesional de una persona como ella, “dedicada a la investigación, solo por un tema político”, anunció que procederá legalmente para defenderse y ser reinstalada, lo cual se anticipa difícil que proceda.
Pero sobre la protagonista de esta trama, Yasmín Esquivel, desafortunadamente ni la UNAM ni la Secretaría de Educación Pública cuentan, por el momento, con reglas y procedimientos legales claros para poder sancionar el plagio en los trabajos de titulación.
Sin embargo al interior de la UNAM ya existen demandas de varios sectores académicos que exigen aplicar una severa y ejemplar sanción a Esquivel, incluso proponen varios caminos legales para alcanzar ese propósito, pero eso sería hacerle el juego al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sucede que su interés es que sea la Universidad quien retire el título, con lo cual presuntamente Esquivel ya no podría ejercer como abogada, pero así la Máxima Casa de Estudios quedaría como blanco de ataques de todos los seguidores morenistas y simpatizantes del autollamado gobierno de la Cuarta Transformación.
¿Para que ese ataque? Sencillo: para involucrarse en la sucesión del rector Enroque Graue, quien termina su segundo periodo a finales del presente año. Así podrá tacharla de neoliberal, conservadora, reaccionaria y promover a un candidato afín a sus intereses.
Ante ello considero que la mejor estrategia de la UNAM es mantenerse al margen de esta telenovela, sin dar motivos para que el gobierno federal intervenga en el cambio de rector.











