Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa
ache57@yahoo.com.mx
En su conferencia mañanera del pasado viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador presumió una encuesta realizada en Estados Unidos por la empresa Morning Consult sobre la aprobación de los presidentes del mundo, donde aseguró que él aparece en primer lugar con 60% de aprobación y un 30% de desaprobación.
Dijo que mensualmente presentará los resultados de la encuesta para cuando él se ubique en los últimos lugares entonces, anticipó, «va a ser el momento de la despedida; si el pueblo no quiere, no apoya, no se puede gobernar, no se tiene autoridad política, moral, si no se cuenta con el apoyo del pueblo».
Aunque López Obrador afirmó que el segundo lugar de la evaluación que mide el promedio de aprobación de los presidentes de 13 países –Australia, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, México, Corea del Sur, España, Reino Unido y Estados Unidos–, le correspondía a Narenda Modi, mandatario de la India, la realidad es que éste último tiene 63% de aprobación y 31% en contra, es decir una mayor aprobación.
Según esa consultora el presidente de Estados Unidos, presenta 55% de aprobación de y 37% de desaprobación; el primer ministro de Gran Bretaña tiene 47% de aprobación y 46% en contra, además López Obrador rebasa a Angela Merkel, de Alemania, Emmanuel Macron, de Francia, y Justin Trudeau de Canadá. Cabe la observación que, coincidentemente, México y la India son dos de los países en el mundo más afectados por la pandemia de Covid-19, lo cual debió sin duda debió haber afectado el respaldo popular a sus mandatarios.
El presidente aprovechó esa mañanera para descalificar otras encuestas realizadas en México, difundidas por periódicos como Reforma, El Universal, El Financiero, entre otros, donde los resultados de su gestión no le resultan tan favorables ya que, acusó, “están cuchareadas”.
Estas afirmaciones dejan una serie de reflexiones acerca de la evaluación del mandatario mexicano. Un primer punto es que ya hace no semanas sino meses que no menciona el respaldo recibido en las elecciones de 2018, cuando ganó la presidencia con más de 30 millones de votos, es decir de acuerdo a su interpretación, ese mismo número de mexicanos lo respaldaban en sus decisiones.
¿Considerara, acaso, que ya no percibe ese respaldo? Se debe señalar que si bien existió un voto duro en apoyo a López Obrador, también debe establecerse que gran cantidad de sufragios en esa jornada electoral fueron de los llamados “votos de castigo” al PRI y al PAN, como una descalificación ciudadana a las administraciones presididas por sus militantes.
Si bien muchos votaron para conocer una administración diferente a las conocidas, acusadas de corrupción, nepotismo, derroche de recursos, desapego a los intereses de la mayoría, es decir esperaban un verdadero cambio en beneficio de la sociedad.
Pero con las acciones implementadas por la autonombrada Cuarta Transformación, como la cancelación de programas sociales como el de guarderías infantiles, el apoyo para mujeres, eliminación de fideicomisos, falta de medicinas, despido de trabajadores, falta de apoyo a desempleados y a empresas durante la pandemia de coronavirus, y recortes de presupuesto por “austeridad republicana”, entre otros, es comprensible que muchas personas ya no solo estén desencantadas, también molestas,
Un punto especial es el tema de la salud, donde prometió un servicio médico de primer mundo solo quedó en palabras, ya que al sustituir el Seguro Popular por el Instituto de Salud y Bienestar (Insabi) se perdió mucho de lo avanzado, ya que el nuevo organismo ha sido ineficiente, siendo el mejor ejemplo la falta de medicinas para menores con cáncer.
Si se agrega su desapego y falta de sensibilidad social ante el colapso de una trabe en un tramo elevado de la Línea 12 del Metro, donde resultaron 26 personas muertas y casi 80 lesionadas, donde solo manifestó verbalmente su solidaridad con las víctimas y sus familias, negándose a visitarlas al afirmar que no se prestaba a espectáculos neoliberales.
En cambio no pierde la oportunidad para difundir en redes sociales las visitas a sus proyectos estrella, como son la Refinería Dos Bocas, el Tren Maya o el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles”, a los que cuales, por cierto, no se les ha recortado un centavo para su construcción, aunque por el momento ninguno de ellos garanticen ser redituables.
Lo importante de la declaración de López Obrador en la mañanera es que nunca admitirá tener porcentajes negativos en su popularidad, porque buscará encuestas que le favorezcan y desechará las que no, bajo el argumento de que no ser ciertas, de estar “cuchareadas” –calificativo usador constantemente para demeritar las que no le agradan–, o que son promovidas por sus adversarios, lo que para él significan sus enemigos.
Ahora, por la falta de recursos el INE no podrá realizar la consulta popular para ratificarlo o no en la presidencia, resulta muy posible que se mantenga en el cargo no a través de una reelección, sino que buscaría la ampliación del mandato por o más años, como pretende suceda en el Tribunal Superior de Justicia de la Nación, ya que podría argumentar que el pueblo lo respalda y él está dispuesto complacerlo.











