Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio.
Aunque formal y legalmente aun inicia el proceso electoral del próximo año, donde se elegirán mil 773 cargos a nivel federal y estatal –500 diputados federales, 17 gobernadores, 680 presidentes municipales y mil 88 diputados locales–, resulta evidente que el Instituto Nacional Electoral (INE) no será un árbitro imparcial y objetivo, sino que desde estos momentos resultan evidentes sus apoyos tanto a Morena como las descalificaciones a la oposición.
Vayamos por partes. El instituto presidido por Guadalupe Taddei no ha actuado para frenar las campañas anticipadas en varias partes del país, desarrolladas principalmente por Morena y secundadas por partidos de oposición, éstos en su afán de evitar quedar en desventaja. Lo recomendable sería que ninguno realizara ese tipo de práctica.
Incluso, como sanción, se podría proponer que quien quede como “defensor”, “representante” o “coordinador”, o de la forma que pretendan nombrarlo, de forma automática quede excluido del proceso electoral y se le impida ser candidato oficial de su partido o alianza, aunque esa acción resulta ser un sueño guajiro.
De igual forma el exconsejero Marco Baños, representante del partido Somos, advirtió que con boletas “planchadas” se abre la puerta al fraude electoral. Vale recordar que las esas boletas son aquellas que aparecen en el recuento de votos, pero sin ningún doblez, es decir que no fueron introducidas a la urna por una persona, sino se agregaron después del cierre de la casilla para favorecer a determinado candidato o partido.
En respuesta a esa demanda Taddei únicamente respondió: “Si usted quiere venir a creer que va a ganar votos insultando… maestro, los votos se ganan en territorio”. Pero de ninguna forma se analizó la cancelación o anulación de esos sufragios evidentemente ilegales.
En este caso el consejero Martín Faz explicó que el proyecto de dictamen proponía que en los cómputos distritales existiera un protocolo especial para detectar y separar estas boletas, a fin de declararlas invalidas por el consejo distrital, pero varias consejerías consideraron que el INE no puede inventar causales de invalidez de boletas que no están explicitas en la ley.
Otro punto que favorece a las actuales autoridades y a Morena, es el hecho de que con seis votos a favor y cinco en contra, el INE canceló la comparación de la lista de ciudadanos inscritos como observadores electorales contra el padrón de los llamados servidores de la nación –empleados responsables de impulsar entre la población los diferentes programas sociales–, para evitar que estos funcionarios públicos asuman esa responsabilidad electoral.
Lo aprobado consistió en que quienes cumplan con la función de observador electoral, deberá expresar por escrito que no fueron servidores públicos en el último año, lo cual de ninguna forma garantiza que esa situación resulte cierta y aún se mantengan como empleados de la Secretaría del Bienestar federal.
Para la oposición esta medida permitirá que esos “observadores” presionen a los votantes en las casillas. Incluso, acusaron a Morena de “colonizar” al INE por la defensa de consejerías a favor de eliminar el cruce de padrones. Tan solo en las pasadas elecciones judiciales de 2025, se denunció la presencia de observadores electorales quienes repartieron acordeones o instruyendo a los votantes afuera de las casillas de cómo votar.
La consejera presidenta Guadalupe Taddei minimizó el número de servidores de la nación excluidos de la observación electoral detectados en años pasados por medio de la compulsa. Ejemplificó al señalar que en 2024 se encontraron a 24 personas y en la elección judicial de 2025 fueron más de 200, en contraste con los 45 mil militantes de partidos detectados entre los más de 300 mil ciudadanos anotados para esa función.
En cambio, lo que sí se aprobó en el INE fue rechazar el segundo emblema propuesto por el partido Somos. Aunque en el proceso para solicitar el registro condicionado de partido político se le autorizó utilizar el nombre de Somos MX, pero tras lograr ese propósito se consideró improcedente el uso de la abreviatura de México y el color rosa en la tipografía.
Por lo tanto, se le exigió otro emblema y lo cumplió. La segunda propuesta consistía en la palabra Somos en rosa y, de fondo, la silueta de la república mexicana. Pero, nuevamente, se calificó como inadecuado y se les pidió una tercera propuesta, la cual finalmente fue aprobada, a unos días del arranque del proceso electoral, con la palabra Somos con un fondo blanco. Sin embargo, Morena usa como lema “La esperanza de México”, sin que se le haya impedido o, al menos, rebatido.
Con estos antecedentes resulta evidente que el INE no será un árbitro imparcial, todo lo contrario; buscará favorecer tanto a las autoridades federales como al actual partido mayoritario en perjuicio de la oposición, en particular del partido Somos al cual, sin admitirlo, ya lo pueden considerar como un riesgoso adversario para alcanzar sus propósitos políticos.











