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Opinión

Revisión del outsourcing

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador ha expresado de manera abierta y reiterada su animadversión –por llamarla de alguna manera–, al llamado outsourcing, es decir la sub contratación de personal, aceptó reunirse con dirigentes empresariales con quienes acordó mantener una sesión de manera permanente para revisar cada artículo de la propuesta legislativa sobre este tema.

            Según el mandatario este tipo de servicio resulta nocivo para los trabajadores ya que, afirma, no se le respetan todos sus derechos laborales, en particular salarios justos y prestaciones sociales, incluso las comparó con las factureras, “creadas para afectar a los trabajadores y sacar provecho, defraudar y hacer actividades ilícitas o lícitas pero inmorales”.

            En la reunión además de López Obrador participaron varios de sus colaboradores, como Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y de la Previsión Social, así como Carlos Salazar Lomelín, Francisco Cervantes y José Manuel López Campos, presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), de la Confederación de Cámaras Industriales (Conamin) y de la Concanaco-Servytur, respectivamente.

            La secretaria Alcalde expresó que hasta el momento el acuerdo es mantener el diálogo, pero por el momento no se acordó un cambio a la iniciativa de ley sobre el outsourcing, misma que desde el jueves será discutida en la Cámara de Diputados federal y les precisó: “Lo que va a haber es diálogo y ya podremos tomar decisiones una vez que sigamos con este diálogo”.

            Este acercamiento de parte del gobierno con el sector empresarial debe calificarse de una buena señal, ya López Obrador se había mostrado tajante en rechazar al outsourcing, incluso anticipó que se cancelaría este servicio en el gobierno federal y sería esta administración quien asumiría la contratación de ese tipo de empleados.

            Lo evidente es que el presidente ignora detalles del outsourcing, ya que los empresarios han aclarado que requieren de sus servicios especializados: también se escucha muy bonito que la federación contrate a esos trabajadores, pero desconoce tanto la cantidad y calidad de empleados inscritos en este régimen y cómo impactaría en el gasto federal.

            Es positivo que López Obrador acepte reunirse con dirigentes de la iniciativa privada pero que no sólo los escuche, que también atienda sus observaciones para modificar su propuesta y superar las diferencias, porque lamentablemente se han realizado otras mesas de análisis cuyas observaciones y conclusiones simplemente han sido ignoradas.