Vector Visual

Noticias y Producción Audiovisual

Opinión

Universidades, puntos positivos y negativos

Alebrijes en Cuadratines
Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

Así como existen instituciones de educación superior de gran y reconocida calidad, tanto públicas como privadas, también operan otras en ambas categorías que encajan dentro de la categoría de las llamadas escuelas patito, ya que la preparación impartida en ese tipo de planteles resulta de baja calidad y deja mucho que desear.

            Por ello debe destacarse que en el más reciente ranking de universidades, elaborado por Webometrics 2020-1, se coloca a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como la mejor en todo el país, a pesar de que en las últimas semanas ha sido objeto de paros de labores en varios de sus planteles, tanto de nivel bachillerato como en escuelas y facultades.

            A la UNAM se le ubica como la mejor, junto con la de Sao Paulo, Brasil, y de Barcelona, España, pero es la única mexicana dentro de los primeros 500 sitios del ranking y para ello se consideraron valores como presencia, impacto y visibilidad, apertura y excelencia académica.

            Para ello se analizaron a 3,742 universidades iberoamericanas, de 10 naciones donde la Máxima Casa de Estudios mexicana se ubicó como una de las tres mejores de la región. A nivel nacional, Webometrics 2020-1 revisó a 1,213 universidades, es decir 39 instituciones más que en enero de 2019, donde clasificó a 1,174, y como resultado la UNAM obtuvo los mejores resultados en los renglones de Impacto, Presencia, Excelencia de su trabajo y Apertura.

            Esas mismas características la hacen objeto de interés por diferentes sectores políticos, quienes buscan intervenir en sus actividades para beneficiarse y sacar el mayor y mejor resultado favorable para su causa, lo cual se ha reflejado en las últimas semanas con paros de actividades académicas en diversos planteles tanto de bachillerato como del nivel superior.

            Si bien la demanda principal del alumnado, en particular de las mujeres, es terminar y sancionar la violencia de género, encapuchados y encapuchadas han cerrado los inmuebles escolares y planteado demandas que han sido atendidas en todo lo posible por las autoridades.

            Pero esos inconformes no han aceptado las respuestas y mantienen cerrados varios de los planteles, incluso contra la decisión de las mayorías y se ha dado el caso de que se tardan más en reabrirlos que ellos en volverlos a cerrar.

            Según varias investigaciones periodísticas, en particular de El Universal, existen al menos ocho grupos que alientan no solo el cierre de escuelas, sino la toma de auditorios y, además, son quienes promueven la violencia durante las marchas y manifestaciones públicas, con lo cual desvirtúa las intenciones originales

            Este tipo de problemas son con los que tiene que atender y resolver de la mejor forma posible las autoridades universitarias, como parte de la política nacional, pero también existen otras instituciones educativas oficiales que responden más a intereses políticos que académicos, con lo cual se comprueba con los pobres resultados alcanzados.

            Así sucede con las universidades fundadas por Andrés Manuel López Obrador, ya que cuando fue jefe de gobierno capitalino, creó la Universidad de la Ciudad de México donde una forma de medir sus pobres resultados es mediante el bajo número de egresados y mucho menor de titulados.

            Ahora, como presidente, ha impulsado las llamadas Universidades para el Bienestar Benito Juárez (UBBJ), con las cuales pretende ofrecer educación de nivel superior a jóvenes que, por muy diversas circunstancias, no lograron por muy diversas razones.

            Lamentablemente esta casa de estudios padece de una serie de graves deficiencias que afectan la preparación académica y el reconocimiento legal de los estudios y carreras ahí impartidos, tal como lo ha establecido la organización social Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y la Impunidad (MUCCI), donde se destaca que apenas cumple con 17.5% de los elementos requeridos y presenta deficiencias en su diseño.

            Al analizarse los programas de sus carreras y al ser comparados con los requisitos establecidos por la Secretaría de Educación Pública para otorgar el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios, se concluyó que sus egresados no podrán obtener cédulas profesionales.

            Para ese registró la institución educativa debe cumplir con 72 características que cubren seis rubros: características del plantel, sus servicios, materiales de construcción, mobiliario y equipo, necesidades de reparación o mantenimiento del plantel, e infraestructura básica. Tras una revisión de 30 planteles se determinó que ninguno cumple con la normatividad vigente.

            De esta forma MUCCI concluyó que no se ubicaron los elementos mínimos básicos para delinear el diseño de la intervención y someterla a un proceso de aprobación presupuestal, a pesar de que estas universidades ya se encuentran en operación. Por lo tanto se determinó que los alumnos que egresen no podrán obtener cédulas profesionales.

            Entonces resultaría conveniente que el gobierno federal superara estas deficiencias administrativas para que sus alumnos de esta universidad además de recibir una educación formal y legal, también deberá cumplir con calidad académica para en un futuro también sea incluida como una institución que merece tener reconocimientos como la UNAM y otras universidades reconocidas por su desempeño.