Vector Visual

Noticias y Producción Audiovisual

Opinión

Riesgoso festejo religioso del 12 de diciembre

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Tanto la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) como la Rectoría de la Basílica de Guadalupe, ya tiene sus propuesta para que los próximos días 11 y 12 de diciembre se abra el templo mariano para que los fieles celebren el Día de la Virgen, mediante una serie de medidas sanitarias a fin de evitar mayores contagios de coronavirus.

            De acuerdo con la CEM la basílica se mantendrá abierta pero con accesos controlados y mediante una fila con sana distancia, la cual avanzará para observar a la Virgen de Guadalupe en el interior del recinto pero sin detenerse, en lo cual coincide con el rector Salvador Martínez Ávila aunque éste advirtió que de retornarse al color rojo en el semáforo epidemiológico, entonces se cancelaría esta propuesta.

            Ambas instancias religiosas coinciden en su llamado para que las arquidiócesis no promuevan peregrinaciones ni reuniones de creyentes, sino celebraciones en casa, barrios o ls iglesias a las que acostumbran adquirir, ya que en la Basílica se cancelarán misas ni se cantarán las mañanitas, pero se informó que se realizará una transmisión en vivo en el portal electrónico de la Virgen de Guadalupe.

            El rector Martínez Ávila puntualizó que los feligreses acudan antes del 12 de diciembre para llevar veladores, las cuales se encenderán la fecha del festejo, en caso de llevar ramos, se utilizarán para elaborar tapetes con flores secas o, también acudir en fechas posteriores, recomendablemente hasta enero del próximo año.

            Téngase presente que el año pasado se calculó que fueron al templo mariano nueve millones 800 mil personas, y si tan sólo acude 10% de esa cifra, serían casi un millón de fieles, considerable cantidad para ser controlada y evitar el contacto personal entre los peregrinos, sin omitir que muchos acostumbrar pernoctar en el amplio atrio.

            Recuérdese que el pasado 28 de octubre y a pesar de los exhortos de autoridades eclesiásticas y capitalinas para no acudir a la iglesia de San Hipólito miles de feligreses ignoraron los llamados y no solo acudieron a festejar a San Judas Tadeo, sino que también presionaron para que el templo fuera abierto, sin cuidar las medidas sanitarias recomendadas.

            Si bien esas son las propuestas de autoridades religiosas, falta conocer la decisión del gobierno de la Ciudad de México, quienes tendrán la última palabra para definir qué sucederá en la Basílica de Guadalupe para evitar la propagación del coronavirus, pero resultará difícil de convencer a las personas a que no acudan a festejar a la Virgen como lo hacen año con año.