Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa
Dentro de la gran cantidad de legislaciones pendientes en el Congreso Federal, existen al menos cuatro de carácter laboral, donde por ser de carácter constitucional se requiere que sean aprobadas por la mayoría calificada tanto en la Cámara de Diputados –donde ya son conocidas–, como en la de senadores.
Es decir que los legisladores de Morena junto con sus aliados de los partidos Verde y del Trabajo por sí solos pueden sacar adelante estas iniciativas y requerirían negocias con otros partidos, como Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, para alcanzas los votos a favor de dos terceras partes de asistentes en cada una de las dos Cámaras.
Pero, además, al menos dos de ellas resultarían totalmente del agrado del sector laboral, ya que les generaría beneficios personales y económicos, sin embargo enfrentarían el rechazo de los empresarios, en particular de los medianos, pequeños y micros por resultarles difícil cumplir con las nuevas disposiciones, en caso de ser aprobadas,
En resumen y bajo el argumento de que México es uno de los países donde más se trabaja en el año, una iniciativa es hacer constitucional la reducción de la jornada laboral de 48 horas a la semana, máximo, a 40 horas semanales; es decir dos días de descanso por cada cinco laborados.
Según un informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Latinoamérica es la región donde se trabajan más horas al año en el mundo, ya que la mayoría de los países de la región laboran 48 horas a la semana, con altas tasas de informalidad, donde el 50% de los trabajadores laboran en esta condición.
Hace porco, tras Ecuador y Venezuela, Chile se convirtió en el tercer país de la región en aprobar la jornada de 40 horas semanales, medida recomendada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En cambio, México es uno de los países de la región donde se trabajan más horas, con una jornada laboral máxima de 48 horas semanales, según la ley, aunque la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo en 2019 reveló que más de 10.3 millones de ciudadanos exceden este límite semana.
Además, se mantiene como uno de los países con menor crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB), según la OCDE. Incluso, la OIT sostiene que el estrés laboral genera mayor ausentismo y se pierde productividad. En cambio, naciones como Estados Unidos, Canadá, Alemania, España e Irlanda, donde las personas laboran menos horas, su contribución al PIB de su país resulta ser mayor.
Ignacio Mier, líder de Morena en la Cámara de Diputados, admitió que la iniciativa no se discutió en el anterior periodo ordinario de sesiones pero se espera retomarla en el actual, incluso afirmó tener el respaldo de la fracción priista para votar en favor de esta propuesta.
En cambio, Francisco Javier Ruiz López, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), argumentó que aprobar la reforma «podría ser desastroso para los verdaderos trabajadores y generadores de riqueza del país. Todas las empresas, pero en especial las micro y pequeñas, serán las más afectadas por mayores costos laborales y una disminución en la productividad».
Como una posible alternativa se propuso plantear que de aprobarse, sea un cambio gradual, es decir que la reducción oficial del límite de 48 horas semanales a 40 no sea de tajo, sino se concrete de forma escalonada, es decir año con año.
La otra propuesta es incrementar de 15 a 30 días el monto del aguinaldo que los trabajadores reciben al fin del año, medida que se mantiene vigente desde 1970, por lo cual cada trabajador del sector privado debe recibir el equivalente al menos15 días de salario como aguinaldo, siempre y cuando el trabajador haya trabajado los 365 días del año o, en su defecto, la paga será proporcional al tiempo laborado.
En la última iniciativa, presentada por Manuel Baldenebro, diputado de Morena y presidente de la Comisión de Trabajo, también se propone elevar de 30 a 45 días el aguinaldo para los trabajadores al servicio del Estado, es decir a los burócratas federales. Sin embargo, es difícil esperar que se la iniciativa apruebe en el corto plazo, debido a cierta reticencia entre los empresarios por el costo que estas reformas significarían para los empleadores.
Una tercera propuesta es la llamada “’Ley Silla”, donde se aborda una cuestión que afecta a un gran número de trabajadores en el país: la prohibición de sentarse durante largas horas de trabajo, en especial quienes requieren que los empleados permanezcan de pie largos periodos, por ejemplo, cajeros y guardias de seguridad: la falta de sillas puede llevar a lesiones en la espalda, piernas y tobillos, así como a problemas de salud más graves como las várices.
Entonces esa iniciativa se propone resolver esta problemática directamente al garantizar que los trabajadores tengan la opción de sentarse cuando resulte necesario. Esta propuesta sí sería más factible de concretar.
En fin, las dos primeras iniciativas podrían ser positivas para la clase trabajadora, pero enfrentarían la reticencia empresarial y se necesitaría una amplia negociación con el sector empresarial para poder concretarla.











