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Conflictos con periodistas

Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

Ya transcurrió más de una semana de la salida de Carlos Loret de Mola del espacio informativo matutino en Televisa, empresa para la cual laboró por 18 años, y no han surgido protestas de grupos sociales contra el gobierno federal en defensa de la libertad de expresión, ni tampoco demandas por su reinstalación, tal como sucedió con Carmen Aristegui.

            Se debe recordar que Aristegui tiene una amplia carrera profesional en radio y televisión, pero también ha resultado complicada su participación y ha registrado varios problemas. Por ejemplo, en noviembre del 2002 tuvo un conflicto con Pedro Ferriz de Con, quien no le permitió transmitir su programa en Grupo Imagen; y en consecuencia ella y Javier Solórzano abandonaron sus espacios y en solidaridad, varios colaboradores de la segunda y la tercera emisiones de Imagen Informativa, también renunciaron.

            En W Radio condujo el programa Hoy por hoy, hasta el 4 de enero del 2008, cuando anunció su salida del aire del aduciendo diferencias contractuales y cambios en la dirección editorial que la empresa pretendía llevar a cabo. Corrieron versiones de hubo presiones de los copropietarios Televisa y Grupo Prisa por limitar los márgenes de crítica de la periodista, incluso que la salida fue impulsada por Juan Ignacio Zavala, funcionario del consorcio y cuñado del entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa.

            En de enero del 2009 inició su programa en la primera emisión de MVS Noticias, pero el 7 de febrero del 2011 se anunció que Aristegui era despedida bajo el argumento de haber violado el código de ética de la empresa, al haber difundido rumores que no constituían información respaldada como noticias.

            Aristegui ofreció una conferencia de prensa donde culpó al presidente Calderón de ordenar su despido, que Joaquín Vargas, propietario de MVS, estaba enterado de todo y calificó su despido como un «berrinche presidencial, propio de las dictaduras». Sin embargo, tras un acuerdo, Aristegui regresó el 21 de febrero.

            Posteriormente, el 11 de marzo del 2015, Aristegui anunció la incorporación de Noticias MVS Primera Emisión a la iniciativa Méxicoleaks, acuerdo que la empresa desconoció y la acusó de «abuso de confianza», y despidieron a dos de sus reporteros por utilizar la imagen empresarial indebidamente. Por ello en la emisión del 13 de marzo expresó su desacuerdo y anticipó que su permanencia dependía de que ambos regresaran al mismo. Por todo ello el domingo 15 de marzo, la empresa informó el fin de la relación laboral con la periodista.

            Ante estos hechos, diversos sectores calificaron al hecho de censura y ataque a la libertad de expresión y demandaban su reinstalación, lo que nunca sucedió. Mientras, Aristegui continuó con su programa vía internet, hasta que el 28 de septiembre de 2018 se anunció su retorno a la radio abierta en Grupo Radio Centro (GRC), que inició el 17 de octubre de ese año.

            Debe puntualizarse que a Aristegui se le ubicó como una férrea defensora de Andrés Manuel López Obrador, razón por la cual consideraban que había perdido objetividad en sus servicios informativos. Además, ella mantuvo sin problemas sus espacios de opinión y entrevistas en el periódico Reforma y en señal televisiva de CNN en Español.

            También debe mencionarse que para darle el mejor espacio a Aristegui, GRC ajustó sus noticieros y marginó a conductores con bastante tiempo en sus micrófonos, varios de ellos críticos del gobierno encabezado por López Obrador, con el aparente propósito de quedar bien con el gobierno federal, en especial por la crisis económica que atraviesa y ante la entrada al aire de su canal de televisión abierta, programada para finales de octubre.

            Sin embargo, tanto el espacio informativo de Aristegui como el de Julio Astillero Hernández y el compartido por Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado, todos identificados por su respaldo a López Obrador, no registran gran audiencia. De acuerdo con datos de INRA, empresa especializada en medir ratings, el espacio informativo de Aristegui, en el horario principal de 7 a 10 de la mañana, en junio se colocaba en el sitio 22 con un rating de 0.51 puntos, cinco centésimas menos que en mayo.

            Es decir, el regreso de Aristegui a la radio abierta no registró una gran trascendencia y que fue más la expectativa generada que su repercusión en el auditorio de los medios.

            En el caso de Loret de Mola se afirma que al renegociar su contrato con Televisa, se le solicitó ser menos crítico con el gobierno federal, a lo cual no accedió y se acordó terminar con su relación laboral. Debe recordarse que durante varios meses tuvo un espacio en la emisora Universal Estéreo de GRC, pero ante el ingreso de Aristegui se le propuso cambiar a una estación en Amplitud Modulada, por lo cual decidió dejar ese espacio. Después reingresó a W Radio, donde continúa sin problemas, además de ser columnista en el periódico El Universal.

            En conclusión, más allá de posibles censuras y autocensuras, los propietarios de los medios buscan cuidar sus empresas y, por lo tanto, saben a quién les conviene contratar y a quién no, considerando que en sus servicios informativos pueden existir puntos críticos hacia el gobierno y cómo pueden responder a posibles situaciones difíciles, pero sin entrar en conflicto con autoridades, auditorio y sus anunciantes.