Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio
Lo que debería ser una fiesta religiosa en muchas ocasiones se torna en un siniestro con un lamentable saldo de personas fallecidas y heridas, así como cuantiosos daños materiales debido al inapropiado manejo de material pirotécnico, como el sucedido la semana pasada en la comunidad de Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo –al norte del Estado de México–. donde al menos fallecieron once personas y hubo otros 64 lesionados.
Fue en los festejos en honor de Nuestra Señora de la Luz cuando explotó el material pirotécnico almacenado en un cuarto vecino a la parroquia, provocando su total colapso. Este fue uno más de los lamentables incidentes sucedidos por esta causa, sin omitir los casos en el municipio de Tultepec, principal centro de fabricación de fuegos artificiales, al cual también se suman los existentes en Zumpango, Chimalhuacán, Almoloya de Juárez y Temascalcingo.
La mayor tragedia a nivel nacional ocurrió el 20 de diciembre de 2016, cuando una serie de explosiones en cadena destruyó totalmente el mercado artesanal de San Pablito, en Tultepec, con 46 decesos y más de 80 heridos. A raíz de ese suceso se endurecieron las medidas de seguridad, aunque después han sucedido otros casos, varios de ellos en polvorines y talleres clandestinos que operan sin las medidas de seguridad adecuadas.
Otros sucesos se han presentado en las procesiones cuando los participantes lanzan cohetes indiscriminadamente, como el ocurrido el pasado 14 de junio, en las celebraciones de san Isidro Labrador, cuando uno de estos objetos cayó en el arcotecho de acrílico de una escuela particular en Metepec, provocando su incendio. Afortunadamente al ser domingo y por la pronta intervención de los cuerpos de emergencia solo hubo daños materiales.
Un problema es que pese a existir normas y reglamentos para regular el uso de estos pirotecnia, quienes utilizan estos explosivos simplemente los ignoran. Por ejemplo, en el caso de los hechos en Temascalcingo, el Bando Municipal establece las obligaciones acerca del manejo de pirotecnia, en particular en su elaboración, traslado y uso, además de especificar los permisos respectivos, como la opinión favorable de la Secretaría General de Gobierno estatal.
Además, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) establece que la pirotecnia “no se debe almacenarse en viviendas, iglesias ni lugares donde permanezcan personas. Su almacenamiento y manejo deben realizarse únicamente en sitios autorizados y bajo medidas de seguridad”. Por supuesto, estos requisitos no son atendidos.
Pero ¿resulta necesario quemar pirotecnia en las festividades religiosas?
Y es que en las diferentes comunidades al festejar a la santa patrona o santo patrón, gastan gran cantidad de dinero en la compra de los diferentes tipos de explosivos, no solo cohetes, también castillos y toritos. En muchos casos, desde días antes de la fiesta principal inicia la quema de cohetes desde la madrugada y esta entrada la noche. No se debe olvidar que en las celebraciones consideradas nacionales, como el 12 de diciembre para festejar a la Virgen de Guadalupe, la quema de pirotecnia es en casi todo el país.
Al respecto entrevistado por Milenio Estado de México, Mauricio García Sandoval, especialista en Antropología de la Religión de la Universidad Autónoma del Estado de México, detalló que el uso de pirotecnia en las fiestas católicas son una costumbre y no una tradición.
Dijo que la tradición se basa justamente por actividades de identidad y vinculación cultural, mientras la costumbre es una acción que se repite constantemente, sea buena o mala, pero sin un respaldo válido. Detalló que “cuando yo hablo de que la quema de fuegos artificiales es una costumbre, es porque realmente cuando le preguntamos a la persona, es que sustenta, nos dicen que porque ‘el santito lo pide’, pero finalmente es por una cuestión de fe”.
García Sandoval recordó que el uso de pirotecnia en fiestas patronales, se origina desde la conquista española, ya que cuando se integró el catolicismo a los pueblos originarios de México, para atraer a las personas se usó de forma lúdica la quema de fuegos artificiales. Añadió que en México no hay otra religión, solo en la del catolicismo, donde se usa la pirotecnia, por lo que recomendó la necesidad de regular este tipo de quemas.
Por último, manifestó que “como sociedad debemos también tomar conciencia, no dejar las tradiciones, las fiestas; eso es finalmente parte de la identidad de los pueblos, pero sí empezar a cambiar un poco porque además sabemos que no todos están contentos con lo de la pirotecnia, porque otras personas argumentan que tienen el derecho a la tranquilidad”.
Sin embargo, a pesar de lo que se diga o suceda, difícilmente se dejarán de quemar los fuegos pirotécnicos en las festividades religiosas en México, pero mientras no se adopten todas las medidas de prevención y seguridad, seguirán presentándose más hechos trágicos con el correspondiente saldo de personas fallecidas y lesionadas y de pérdidas materiales.











