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Maullidos Urbanos Opinión

Tren Maya, barril sin fondo


Maullidos Urbanos

Por Gato de Barrio.


gatodebarrio57@gmail.com

El Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, Mexicana de Aviación y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles fueron, varias de las principales obras de infraestructura impulsadas por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, pero resultan ser deficitarias, por lo cual el gobierno federal tiene que estar otorgándole altísimos subsidios para seguir operando.

En el caso del tren sus pérdidas financieras se incrementaron en un 43.9% durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año pasado, al registrar un saldo negativo de dos mil 283 millones de pesos, debido a ingresos insuficientes para cubrir sus gastos de operación.

Según los reportes financieros difundidos por el periódico El Universal, el ferrocarril de pasajeros operado por la Secretaría de la Defensa Nacional requiere de transferencias gubernamentales para mantener sus actividades en el sureste del país. Sucede que la operación del sistema ferroviario apenas tuvo ingresos por 119 millones 259 mil pesos, tanto por la venta de boletos y servicios.

Pero esta cantidad únicamente representa la vigésima parte de los costos totales de operación, los cuales ascendieron a dos mil 402 millones de pesos en el trimestre por conceptos de servicios personales, materiales, suministros y depreciación de activos. Es decir, para operar requiere de fuertes cantidades de subsidios.

Por lo tanto, el gobierno federal analiza la entregarle treinta mil 744 millones de pesos en subsidios y apoyos directos, pero sin incluir los recursos destinados para el desarrollo de la infraestructura del tren de carga, con lo cual se supone que una vez opere este servicio los ingresos podrían ser mayores y, de esta forma, reducir las pérdidas.

De acuerdo con especialistas del sector de infraestructura este proyecto carece de una planeación financiera que le permita alcanzar la rentabilidad en el corto o mediano plazo; se recordó que el costo estimado de la obra pasó de 120 mil millones de pesos a 550 mil millones de pesos al cierre de 2024, según estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad.

Gerardo Herrera, catedrático de la Universidad Iberoamericana, destacó que los grandes proyectos actuales de infraestructura mantienen problemáticas de sobrecostos y un uso constante de recursos públicos que se requieren en otros sectores. Y ratificó: “El Tren Maya no alcanzará su punto de equilibrio en décadas, ya que carece de un plan de negocios sólido. No veo cómo logre ser rentable incluso con el servicio de carga, que va a generar más pérdidas”.

Mas el problema no es que se inviertan recursos en obras faraónicas que no generan utilidades, sino que la economía del país no atraviesa por las mejores condiciones, ya que el crecimiento económico es mínimo sin existir mayores ingresos, pero con la fuerte presión que generan los distintos programas sociales –pensiones y becas de todo tipo–, va a llegar el momento en que no habrá los recursos suficientes para atender todas las necesidades sociales y financieras.

Es necesario que el gobierno federal rectifique y reduzca todos los multimillonarios subsidios que otorga a las obras que no ofrecen resultados, de lo contrario entonces será necesario contratar más deuda pública la cual, finalmente, será pagada por todos quienes religiosamente pagamos impuestos y eso, de ninguna forma, será benéfico ni para los mexicanos ni para el país.

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