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Opinión

Interpretaciones de resultados electorales

Alebrijes en Cuadratines

Por Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

Los resultados de los únicos procesos electorales programados para el presente año, donde además de una supuesta resurrección del PRI y una caída de Morena, existe una variedad de interpretaciones tanto a favor como en contra de los diferentes partidos políticos con miras al magno proceso que se desarrollará el primer domingo de junio del año próximo.

    Se debe admitir que para muchos lo más relevante sucedió en Coahuila, donde el PRI ganó rotundamente los 16 distritos electorales dejando en cero a los demás partidos, colocándose Morena en segundo lugar y mandar hasta el tercero al PAN.

    Pero considérese que Coahuila es una entidad que se ha mantenido priista, es decir en anteriores comicios el partido tricolor se ha colocado como la primera fuerza política, en cambio debe advertirse que el PAN perdió el segundo lugar, al ser desplazado por Morena.

    Entonces no debe descartarse que si para el año próximo Morena coloca a buenos candidatos podría ser un fuerte rival del PRI, en tanto los blanquiazules deberán trabajar más fuerte para no perder más espacios

    En el caso del estado de Hidalgo, otra entidad también tradicionalmente priísta, de los 84 ayuntamientos en disputa el PRI ganó en 32, seguido por el PRD con siete, Morena con seis y el PAN con cinco, cifras aún no definitivas, ya que en el municipio de Acaxochitlán se declaró un empate técnico entre el candidato del PRI y uno independiente, por lo que se deberá esperar a prosiga el proceso definir al definitivo ganador.

    En estos momentos es difícil un pronóstico de qué sucedería en las elecciones del 2021, que serán las más concurridas en la historia, donde casi 95 millones de ciudadanos votarán por 21 mil 368 cargos: quince gubernaturas en disputa, 30 congresos locales –es decir, mil 63 diputados estatales–; y mil 926 ayuntamientos y renovará la Cámara de Diputados federal.

    Es decir, con los comicios estatales se realizará una elección de corte federal, lo que implica dos situaciones. Por un lado los procesos locales, donde la ciudadanía evalúa la labor de sus políticos, como sucedió en Hidalgo y Coahuila, y los gobiernos príistas han resultado en general bien evaluados, reflejándose con el apoyo de los votos en las urnas,

    Pero con el proceso federal, como sucedió en 2018 donde los resultados locales estuvieron fuera de tendencia por el factor Andrés Manuel López Obrador, que generó un efecto tsunami, donde muchos votaron en automático por Morena, sin importar el candidato, dio resultados favorables al actual partido mayoritario en el país. Por eso el interés del presidente en que su nombre o imagen también aparezca en el próximo proceso electoral, a fin de alentar al voto a favor de su partido y de sus abanderados.

    De esta forma, en cada entidad se realizará la evaluación de los aspirantes a cargos locales, donde ya dependerá de cómo ha sido el comportamiento de tanto de los partidos como de quienes han fungido como funcionarios, lo cual se reflejará en las urnas.

    Pero al agregarse el factor federal, Morena confía en que con la presencia de Löpez Obrador en las boletas electorales, volverá a arrasar en los comicios: sin embargo deben considerarse varios factores que podrán dificultar la concreción de ese propósito.

    Por un lado, muchos políticos locales han decepcionado por sus malas decisiones y programas de trabajo; por otro, a nivel nacional López Obrador confía en mantener el respaldo de los treinta millones de votos logrados en 2018, pero debido a sus diferentes políticas –de austeridad, recorte de presupuestos, cancelación de programas, proyectos y fideicomisos–, muchos de esos sufragios muy seguramente ya no se repetirían el año próximo.

    Otro factor por considerar es la desconfianza ciudadana hacia los partidos políticos, razón por la cual hace dos años muchos votantes dieron la espalda a partidos tradicionales principalmente PRI, PAN y PRD, motivo por el cual sufragaron por Morena, con la esperanza de que tener un mejor gobierno.

    Sin embargo, muchos se han decepcionado de Morena y podrían pasarse al bando de los abstencionistas o votar por quien consideran como mejor candidato, sin importar quien lo haya postulado, lo que alteraría los resultados totales por partido., factor que podría ayudar a candidatos independientes, quienes en términos generales no han generado los resultados esperados para tener una nueva oportunidad y ser un factor influyente en la política mexicana.

    Por el momento se debe esperar a ver cómo se organizan los partidos políticos para el próximo proceso electoral, ver si se concretan alianzas entre PRI, PAN y PRD; si continuará la alianza entre Morena, Partido del Trabajo y Encuentro Social –éste último reciclado como Encuentro Solidario–, y la forma en que Redes Sociales Progresistas y Fuerza Social por México, de clara respaldo a López Obrador, trabajan para confirmar su registro oficial.

    Así que por el momento no hay nada escrito y esperar a que se los partidos inicien formalmente sus trabajos internos, sin considerar los resultados alcanzados hasta el momento en Hidalgo y Coahuila.