- Académico de la UAEMéx analiza el impacto de estas tecnologías en el arte, la enseñanza y los derechos de autor

Toluca, Estado de México.
Por La Redacción.
El avance de la inteligencia artificial está transformando los procesos creativos en distintas disciplinas artísticas y abre nuevos debates relacionados con la autoría, la ética, los derechos de autor y la formación académica, señaló Diego Jesús Ortega García, profesor de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
El especialista explicó que la inteligencia artificial es resultado de décadas de desarrollo tecnológico y que actualmente se ha convertido en una herramienta con aplicaciones cada vez más amplias en diversos sectores, incluido el ámbito cultural.
Indicó que la relación entre arte y tecnología no es reciente, ya que forma parte de la evolución del arte digital, una corriente que comenzó a desarrollarse desde la década de 1960 y que ha incorporado distintas herramientas tecnológicas a los procesos creativos.
De acuerdo con Ortega García, disciplinas como la música, la literatura, la escultura, las artes visuales y la producción audiovisual ya experimentan transformaciones derivadas del uso de sistemas basados en inteligencia artificial.
Uno de los principales temas de discusión, explicó, está relacionado con los derechos de autor y la procedencia de la información utilizada para entrenar estos sistemas, ya que algunos modelos se desarrollan a partir de bases de datos que han generado cuestionamientos sobre el uso de obras protegidas.
El académico señaló que existen herramientas que permiten trabajar con materiales propios, como imágenes, sonidos o textos creados por los usuarios, lo que reduce los conflictos relacionados con la propiedad intelectual.
En el ámbito educativo, destacó que la inteligencia artificial también ha modificado la manera en que docentes y estudiantes desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Esta situación, afirmó, obliga a replantear estrategias de evaluación y diseño de actividades académicas, al tiempo que abre oportunidades para actualizar los modelos educativos y aprovechar nuevas herramientas tecnológicas.
Ortega García consideró que la inteligencia artificial no debe verse únicamente como una amenaza, sino como un recurso que puede complementar distintas actividades cuando se utiliza de forma responsable y crítica.
Asimismo, planteó que en el futuro podrían surgir espacios específicos para exhibir y valorar obras creadas mediante inteligencia artificial, diferenciándolas de aquellas elaboradas a través de procesos tradicionales.
El investigador sostuvo que la expansión de estas tecnologías continuará generando reflexiones sobre el concepto de creación artística, la autoría y el papel de las personas dentro de los procesos creativos.
Finalmente, destacó que el debate sobre los alcances de la inteligencia artificial apenas comienza y que su desarrollo seguirá influyendo tanto en la producción cultural como en los modelos educativos de los próximos años.











