Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa
De acuerdo con analistas financieros y expertos financieros, será en los primeros meses del 2023 cuando se defina quién finalmente será el comprador de Banamex, parte de Citi Group que fue puesta a la venta desde el año pasado, donde tras la salida de instituciones como Banco Azteca, Banorte, Inbursa y Santander, principalmente, solo quedan como ofertantes Grupo Mifel y Germán Larrea, propietario de Grupo México, dedicado a la minería.
Entre las condiciones señaladas por el presidente Andrés Manuel López Obrador para dar aval a la venta destacan que debe quedar en manos de empresarios mexicanos y evitar el desempleo masivo de trabajadores. Esta última indicación fue uno de los factores para que Banorte se desistiera, ya que cuenta con una amplia plantilla de personal, la cual se similar a la de Banamex y, en caso de una probable fusión, se tendría que despedir a muchos empleados.
Por otro lado, en la semana pasada López Obrador dio a conocer los avances en la construcción de sucursales del llamado Banco del Bienestar el cual, aseguró con mucho orgullo, será el que con sus 2,744 sucursales en todo el país –cuando estén concluidas– el que tenga más oficinas en todo el país. Incluso señalo que solo faltan obtener 210 predios para iniciar su edificación.
Presentó un cuadro donde, al verse con detalle, se observa que del total de sucursales planeadas solo 2,069 están terminadas, 210 siguen en obra y están en revisión de documentos otros 255 predios, entonces es mayor el número de oficinas pendientes de concluir.
Tampoco precisó el mandatario mexicano es que tras la construcción de los inmuebles falta la contratación de personal, el equipamiento con mobiliario de oficina y, uno de los puntos más importantes: contar con cajeros automáticos, factor que no ha sido resuelto totalmente.
Concedamos que se terminan las obras y empiezan a operar esas sucursales, ¿qué tipos de servicios ofrecerán? Recuérdese que el Banco del Bienestar se desarrolló a raíz de lo que era Bansefi, cuyo origen era la institución que promovía el ahorro a través de los llamados Bonos del Ahorro Nacional y nada más.
Entonces que únicamente el banco impulsado por el autollamado gobierno de la cuarta transformación solo se dedique a distribuir apoyos a beneficiarios de los diferentes programas sociales, por ejemplo la pensión de adultos mayores y becas escolares, resultará un elefante blanco. Si se desea aprovechar al máximo todos sus recursos, entonces debería ofrecer otros servicios como mínimo, inversiones, préstamos hipotecarios y para compra de coches,
Además, la idea de tener el mayor número de sucursales físicas actualmente resulta ser una idea obsoleta en tiempos del avance tecnológico, ya que si bien acudir a las ventanillas bancarias es una opción preferida para los usuarios, la adopción de servicios bancarios digitales a través de celulares y computadoras mantiene un amplio crecimiento en México.
Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores señalan que terminar el primer semestre del año pasado existían 68 millones 228 mil contratos para operaciones móviles, es decir un incremento de 20% respecto del mismo lapso del año 2021.
Al comparar esta cantidad cuando se vivió la mayor crisis por la pandemia de covid-19, a mediados de 2020, entonces existían 46 millones 706 mil personas quienes mediante sus dispositivos ejecutaban sus operaciones bancarias, significa que en dos años, 21 y medio millones personas ya no requieren acudir a las instalaciones físicas de su banco.
Ahora desde los celulares, por ejemplo, ya es usual recibir el pago de nómina, pagar tarjetas de crédito, domiciliar pagos de servicios, contratar préstamos o realizar inversiones, consultar pagos efectuados y estados de cuenta, incluso bloquear temporalmente las tarjetas bancarias para evitar ser objeto de hackeos.
Además las diferentes empresas financieras optan por la tecnología. Así al Grupo Financiero Banorte las autoridades mexicanas le otorgaron la licencia para un nuevo banco totalmente digital, opción utilizada por otros bancos: Banregio ya tiene 500 mil clientes activos, Santander, ya lo opera en España, Portugal, Alemania y Argentina bajo el nombre de Openbank y se espera que en 2024 obtenga su licencia México, ya que actualmente funciona como Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom).
Otras empresas financieras son el neobanco brasileño Nubank, quien asegura tener 3.2 millones de usuarios en México de su tarjeta de crédito y analiza el mejor modelo de licencia la para operar en nuestro país, así como el argentino Ualá que busca invertir 150 millones de dólares en América Latina, siendo México uno mercado prioritario para su crecimiento.
El uso del teléfono inteligente resulta ya común entre personas de clase popular, por lo que un primer paso para el Banco del Bienestar sería contar con una aplicación, que les resultaría de gran ayuda para efectuar pagos hasta realizar transferencias.
Es necesario replantar propósitos y objetivos del Banco del Bienestar a fin de que todo su esfuerzo no se quede en la banca tradicional de atención presencial en ventanilla.
Ojalá y el gobierno federal vea que el servicio financiero vigente corresponde al inicio de la tercera década del Siglo XXI y no como operaba a mediados del siglo pasado.











