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Maullidos Urbanos Opinión

El futuro del litio en México

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

La semana pasada, junto con el anuncio de que el presidente Andrés Manuel López Obrador enviaría la iniciativa para su reforma eléctrica, con el propósito de que la Comisión Federal de Electricidad sea el órgano rector en el manejo de este servicio, también agregó la propuesta para que el litio y demás materiales estratégicos sean considerados dentro de las reservas de “bienes en los que el dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible”.

            Es decir, en palabras más sencillas, que diversos minerales, muy particularmente ese elemento, únicamente podrán ser explotados por el gobierno mexicano, con el supuesto fin de que sus beneficios sean para el pueblo mexicano.

            Llama la atención el caso del litio, ya que este mineral ha adquirido un destacado papel en los mercados internacionales, al grado de que se le ha dado en llamar como “el petróleo del futuro”, debido a su utilización que va desde la fabricación de baterías para equipos electrónicos, como autos y celulares, hasta para la producción de cerámica, incluso, de medicamentos antidepresivos.

            Por ello se establece la necesidad de que su propiedad y control queden bajo la rectoría del gobierno federal. Pero la pregunta sería: ¿México es capaz de cumplir ese propósito?

            En noviembre del año pasado el Servicio Geológico Mexicano de la Secretaría de Economía, revelaba que varias compañías tenían la concesión para explotar este recurso, como la británica Bacanora Lithium y la china Ganfeng Lithium, en Sonora; Pueblo Mining y One World Lithium, en Baja California; Radius Gold, en Chihuahua; Organimax Nutient, Alien Metals y Zenit Minerals en Zacatecas, todas ellas extranjeras, por lo que todos estos proyectos se realizan con capital privado y no originado en México.

            Además, la Cámara Minera de México advirtió que financiar este tipo de proyectos puede ser “muy oneroso” para el gobierno, ya que se desconoce la presencia de grandes yacimientos de litio en el país y no existe tecnología para una explotación económicamente viable, porque los actualmente conocidos están contenidos en arcilla, lo que requiere un proceso metalúrgico más costo en comparación con los ubicados en salares.

            Ahora las autoridades federales deben ser cuidadosas para el manejo del litio, de lo contrario en lugar de generar un posible beneficio económico para el país puede convertirse en otro barril sin fondo, como sucede con Petróleos Mexicanos, que sin rendir utilidades reales se ha convertido en una gran devoradora de recursos, indispensables en otras áreas sociales.