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Opinión

Siempre sí, nuevos impuestos

Alebrijes en Cuadratines
Por Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

A pesar de las reiteradas promesas presidenciales de que no se iban a registrar ni nuevos impuestos ni aumentos a los ya establecidos, de acuerdo a lo propuesto en el Paquete Económico federal para el próximo año se plantean aplicar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a varios servicios cibernéticos y a diversas actividades comerciales, sin omitir que también se plantea elevar el porcentaje a los ahorros bancarios.

            Se aclara que en el caso del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el cual se paga por la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza y tabacos, no se califica de aumento sino de ajustes, es decir que podría ir a la baja, lo cual es difícil por lo que se espera una alza, en especial para canalizar los recursos a servicios médicos y tratar enfermedades pulmonares, de obesidad y diabetes, principalmente.

            En el caso de la última propuesta, de proceder que los legisladores federales lo aprueben será una forma para desalentar que las personas inviertan sus pocos o muchos recursos de los que dispongan en los bancos, ya que de por sí son mínimos los intereses que pagan, que se podría pensar que en lugar de tener alguna ganancia tendrían que pagar por que se les guarden ese dinero.

            Respecto a los otros impuestos propuestos se podrían distinguir en dos categorías: los aplicados a servicios utilizados mediante internet ya sea para ver películas o programas en sitios como Netflix, o música como Spotify, así como transporte privado solicitado mediante aplicaciones como Uber, y los gravámenes que se aplicarían a quienes realizan ventas por catálogo como son los casos de venta de perfumes y artículos de belleza, de trastes de plástico y zapatos, entre otros.

            De acuerdo con los especialistas económicos, estos nuevos impuestos pegarían con mayor rigor en las clases media y media baja, ya que las altas cuentan con los suficientes recursos para que no les perjudicaran.

            Sin embargo deberían de analizarse los pros y contras de aplicar estos impuestos, porque en el papel lucen como generadores de ingresos fiscales que ayudarían a tener recursos para respaldar los diferentes programas y acciones que han sido comprometidos por el gobierno federal.

            En el caso de los servicios por internet, familias que hacen un esfuerzo por contar con ellos para su entretenimiento, al proceder la aplicación por parte de los prestadores de servicios a los clientes, entonces deberán realizar un balance y si la conclusión es que ya no les alcanzaría para pagarlos entonces los cancelarían.

            De suceder, entonces los presuntos ingresos que obtendría la federación se reducirían, por lo cual una posible alternativa es que sean las empresas quienes cubran el IVA, sin trasladarlo al cliente final.

            No se debe omitir que también se pretende cobrar impuestos a otros servicios proporcionados por Google o Apple, pero esta no es solo tendencia en México sino en otros países que buscan gravarlos.

            Respecto al caso de las ventas por catálogo, también parece una buena idea en teoría, pero debe analizarse con mayor profundidad, ya que quienes realizan esa práctica la ejecutan como una forma de obtener ingresos extras ya que los salarios obtenidos les resulta insuficientes para cubrir sus gastos cotidianos.

            De todos quienes recurren en esa práctica solo una mínima parte de ellos son quienes subsisten totalmente de ese comercio, los demás son desde amas de casa, trabajadoras de medio tiempo o independientes, hasta desempleados que buscan alguna forma de tener recursos para sobrevivir ellos y sus familias.

            Entonces los legisladores deben meditar y evaluar la conveniencia de aplicar el IVA tanto los servicios por internet como a las ventas por catálogo, ya que sus consecuencias pueden ser negativas sin alcanzarse las metas fijadas.

            Reitero: con su propuesta del Paquete Económico para el año 2020, falta a su palabra el presidente López Obrador, ya que sí está proponiendo el aumento de varios gravámenes y así debería ser reconocido y aclararlo públicamente, de lo contrario quedaría en evidencia que se dice una cosa y se procede con otra.

            Esperemos a los diputados ver que deciden, si aceptan aplicar esas propuestas o cómo las modifican y de verás cumplir con esa promesa de no incrementar o crear nuevas, ya que de aceptar estas iniciativas sin duda generarán severas críticas al gobierno federal, tanto de la oposición política como de parte de los sectores sociales afectados.