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Opinión

Oportunidad perdida

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Lo que en el papel parecía una buena opción para viajar en un taxi seguro lamentablemente falló: el servicio de transporte solicitado mediante una aplicación en teléfonos celulares, donde los conductores serían confiables y los usuarios ni siquiera necesitaban tener efectivo, ya que el cobro se aplicaba con cargo a una tarjeta de crédito.

            No importa si ese servicio se llama Uber, Avant, City Drive o Didi, entre otros, desafortunadamente en todos se han registrado casos de conductores que intentan robar o violar o hasta llegar a asesinar a mujeres que usan ese medio de transporte.

            Desafortunadamente no todos los conductores son potenciales delincuentes, sino personas que mediante el servicio de transporte en vehículos no rotulados como taxis, sino como automóviles particulares, buscan un ingreso ya sea principal o como apoyo a otra actividad productiva,

            Son muchos los casos y no solo en el Valle de México, también se han registrado en varias ciudades del interior del país, donde si bien le va a la pasajera solo es objeto de robo, pero también suceden violaciones y hasta asesinatos. Un caso ampliamente difundido fue el de una joven quien al a la Central Camionera del Norte, procedente de León, Guanajuato, solicitó el servicio de Uber para trasladarse a Polanco.

            Sin embargo, al abordar la unidad con engaños ocupó el sitio del copiloto y en lugar de trasladarse a su destino, el conductor se desvió a Ecatepec; en el trayecto fue agredida pero al defenderse pudo salir de la unidad, buscar ayuda e iniciar su denuncia.

            Ante este tipo de situaciones por lo menos la empresa Uber anunció que dentro de las funciones de la aplicación los pasajeros ya cuentan con botón para llamar al 911 de manera directa, para generar información de ubicación en tiempo real, tanto para beneficio del usuario como del conductor,

            No resultaría inútil que este tipo de empresas fuera más estricta al momento de contratar conductores, no únicamente con documentos como cartas de recomendación que pueden ser falsas, sino mediante exámenes psicológicos para detectar a potenciales delincuentes y evitar que se integren al servicio.

            Lo malo de todo esto es que por los hechos negativos de una minoría se pierda la confianza de los usuarios, quienes ya no encuentran una alternativa que les garantice no solo un viaje cómodo, sino también seguro y a precio conveniente.