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Maullidos Urbanos Opinión

Lamentable la muerte de periodistas

Maullidos Urbanos
Por Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Resulta difícil aceptar el fallecimiento de un amigo, de aquel con quien se convivió de manera cercana, con quien se identificó en intereses y aunque podrían haber existido diferencias en cuestiones políticas, siempre existió el respeto recíproco y se generan lazos de gran cercanía.

            Hay amistades que se mantienen desde la infancia, otras se crean a lo largo de la vida, ya sea en la preparación escolar o en las actividades profesionales, pero duelen cuando se registra su deceso, máxime cuando es de forma prematura, cuando aún les faltaban metas por cumplir, tanto en lo personal como en lo familiar y social.

            A causa de la pandemia de covid-19 gran cantidad de compañeros periodistas han resultado contagiados y muchos han superado la enfermedad. Pero otros, lamentablemente, fallecieron. La ONG suiza Press Emblem Campaign ha reportado que al menos 50 periodistas han fallecido en nuestro país, de ellos más de una decena han sido mexiquenses:

            Se pueden citar entre otros a Adriana Tavira García, Jesús Ruiz Morán, Francisco Cruz, Fabiola Bueno, Carlos Arturo Ramírez Castro, Ricardo Camacho Navarro, Fernando Rangel Yescas, Ismael Euroza Calzada, Rosalinda García Rocha, Manuel Macías Vázquez, Alfonso Torres, José Luis Arzate Chávez y Santos Sánchez Albarrán.

            Sin embargo resulta más doloroso no solo para el gremio de comunicadores sino para la sociedad en general, cuando la muerte del compañero fue por un hecho violento, como sucedió la semana pasada cuando asesinaron a tiros a Enrique García García, compañero de amplia trayectoria tanto en diversos medios informativos estatales como en áreas de comunicación social de municipios y del gobierno mexiquense.

            Las expresiones de solidaridad hacia su familia se multiplicaron en las redes sociales, donde se le reconoció no solo por su profesionalismo, también por haber sido una gran persona, un excelente padre de familia y abuelo.

            Ahora la responsabilidad de las autoridades es investigar el homicidio, con la mayor rapidez posible, a fin de detener a los responsables para que sean enjuiciados y sentenciados como debería suceder con todos los autores de los crímenes registrados.

            Muy seguramente los medios de comunicación estarán pendientes de los avances en la investigación y no dejarán que esta muerte sea archivada como otro asunto sin resolver. Ojalá y así suceda para que sus familiares y amistades cercanas tengan la seguridad de que la justicia existe y se aplica imparcialmente.