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Opinión

Crisis en el sector salud

Maullidos Urbanos
Por
Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a que para el próximo primero de diciembre se resolverá el problema de la gratuidad en el sector salud del gobierno federal, además de mantener firme su compromiso de establecer un servicio médico oficial de primer mundo al concluir su administración, la realidad parece demostrar lo contrario.

            Las reiteradas promesas del abasto de medicinas en general pero muy en particular para quienes padecen cáncer, ya sean menores o adultos, se han incumplido por lo que los familiares de los enfermos están decididos a seguir diversas alternativas, entre ellas, obstruir vialidades o tomar edificio públicos para presionar en sus demandas.

            Sucede que quienes padecen virus de insuficiencia humana y reciben tratamientos retrovirales en el Instituto Mexicano del Seguro Social, no han recibido sus medicamentos y se han organizado para protestar frente a sus oficinas generales en demanda de ser atendidos.

            Ahora se suma la decisión de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” de destituir como su director al doctor Miguel Ángel Celis, luego de una sesión extraordinaria convocada por Jorge Alcocer Varela, secretario de Salud, por presuntas irregularidades detectadas en durante su administración.

            La realidad es que quien no solo debiera ser sustituido sino renunciar voluntariamente por su incapacidad es Alcocer Varela, ya que no solo ha demostrado ser incapaz para ejercer debidamente la titularidad de la Secretaría de Salud, porque ni siquiera es capaz de participar en las conferencias mañaneras presidenciales y es Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, quien proporciona la información oficial.

            También debe agregarse que al no existir un acuerdo entre el Instituto de Salud para el Bienestar Social (Insabi), que sustituyó al Seguro Popular, la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam) tuvo que suspender la atención para nuevas pacientes, es decir, solo habrá apoyo del gobierno federal para quienes iniciaron tratamiento hasta el año pasado.

            Según el gobierno federal, existen otras instituciones donde podrán ser atendidas las enfermas pero, lamentablemente, no será con la misma eficiencia, calidad, calidez y gratuidad como ha sucedido en el Fucam, lo cual no resulta nada alentador.

            El panorama no es nada halagador no para el gobierno federal o las autoridades de salud, sino para los enfermos y sus familiares, quienes tienen que desembolsar sus pocos recursos para lograr una atención médica necesaria, que debería ser de calidad y gratuita.