- Académico señala que la destrucción de armas debe complementarse con prevención, educación y desarrollo social

Tianguistenco, México.
Por La Redacción.
La destrucción de armas de fuego contribuye a disminuir riesgos para la población; sin embargo, por sí sola no resuelve las causas que originan la violencia, por lo que debe formar parte de una estrategia integral que incluya prevención, desarrollo social e investigación, afirmó Felipe Álvarez Mendoza, profesor de la Licenciatura en Seguridad Ciudadana del Centro Universitario UAEM Tianguistenco.
En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, que se conmemora el 9 de julio, el especialista explicó que las campañas de canje y destrucción de armamento ayudan a reducir su circulación y a prevenir hechos delictivos, aunque su impacto será limitado si no se atienden las condiciones que favorecen la violencia.
Álvarez Mendoza señaló que factores como la pobreza, el desempleo, la desigualdad, la discriminación y la falta de oportunidades influyen en la generación de conductas delictivas, por lo que consideró indispensable que las acciones de prevención involucren a autoridades, instituciones educativas y sociedad.
El académico destacó que las políticas públicas en materia de seguridad deben sustentarse en investigación y evidencia científica para comprender las causas de los fenómenos delictivos, evaluar las estrategias implementadas y diseñar soluciones con mayores posibilidades de éxito.
En este sentido, subrayó que las universidades desempeñan un papel importante al generar conocimiento y formar especialistas capaces de analizar los desafíos actuales en materia de seguridad, entre ellos el tráfico ilegal de armas, la delincuencia relacionada con las nuevas tecnologías y la fabricación de armamento mediante impresión tridimensional.
Asimismo, señaló que construir comunidades más seguras implica fortalecer la educación, promover una cultura de la legalidad, impulsar el diálogo y generar oportunidades que permitan reducir los factores de riesgo asociados con la violencia.
Finalmente, Felipe Álvarez Mendoza afirmó que instituciones como la Universidad Autónoma del Estado de México tienen una responsabilidad estratégica en la formación de profesionales comprometidos con la construcción de una cultura de paz y en la generación de propuestas que contribuyan al bienestar de la sociedad.











